Imaginte ver el amanecer en la luna, eso debe ser hermoso, más hermoso debe ser comprender al mismo amancer lleno de alegría, de perfumes que lo rodean, la virtuosidad de que contigo algo nuevo comienza, algo único, algo que nunca más sucederá.
Te aseguro que el sol y el amanecer son amantes, como la vida y la muerte, como el amor y el odio, como lo extraño y lo común. Yo te aseguro, que sin el sol no exitiría el amancer y sin amanecer no empezarían millones de historia. Yo te aseguro que si el amanecer se enterara que al sol también le gusta coquetear con la luna, ya no habría tantas historias que contar, pero habría muchas lágrimas que secar.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
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