Gracias por venir.

martes, 15 de noviembre de 2011

Pobre corazón, engañado por la ficticia realidad en la que lo obligaron a vivir. Bruscamente le conceden un único deseo, sentir amor de verdad. Este fue brindado.
Pobre corazón, sintió lo que es amar de verdad, sintió el desgarro, la sombría tristeza y sobre todo, la fatídica soledad de encontrase engañado, ya que los otros no siempre sienten el amor de verdad, son fugaces, efímeros.
Pobre corazón, jamás entenderá que ese sólo fue el impacto del primer amor, con el tiempo el dolor duele menos y el amor es más pasajero.
Pobre corazón, nunca sabrá que fue engañado por pedir mal un deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario